El Hotel

UN POCO DE HISTORIA…

En el año 1934, el señor Helmut Cabjolsky compra un campo llamado La Cumbrecita.
Luego, dos hermanos de la Sra. Hedwid Cabjolsky,  Enrique y Federico Behrend, recién  llegados de Europa, y el ama de llaves de la familia, Elizabeth Menhert, más conocida como Tante Liesbeth,  empiezan a alambrar parte del campo y desarrolla un vivero, donde se cultivan gran parte de las plantas y árboles que hoy disfrutamos, en su mayoría provenientes de Europa.
Se comenzó  con la construcción de una casa de adobe, pensada primero como vivienda para la familia, y que luego, con el loteo del campo, se vendió al Sr. Reinaldo Schefski y su señora, doña  Cándida Navarro, quienes se habían trasladado desde la Patagonia con el fin de dedicarse a la cría de ovejas.
Rápidamente y gracias a su empuje, los Schefski logran transformarla en una pequeña hostería, y con el paso de los años, en lo que hoy es el Hotel La Cumbrecita, emblema de la localidad, por su tradición y servicio.